Le dijeron que este Van Gogh era falso. Terminó décadas en un ático.

Durante años nadie creyó que fuera auténtico. Hasta que una investigación reunió las pistas que permitieron reconstruir quién lo había pintado.

En 1908, el industrial noruego Christian Nicolai Mustad compró un paisaje que se atribuía a Vincent van Gogh.

Pero poco después ocurrió algo que cambió la suerte del cuadro: alguien puso en duda que fuera auténtico.

Mustad dejó de exhibirlo. Y la pintura terminó guardada en un ático, donde permaneció durante décadas.

La historia podría haber terminado ahí.

Un Van Gogh que no parecía del todo un Van Gogh

La obra se llama Sunset at Montmajour y representa un paisaje cercano a Arles, en el sur de Francia.

Van Gogh lo había pintado en julio de 1888, durante uno de los períodos más importantes de su carrera.

Pero había un problema: la pintura no encajaba perfectamente con lo que los especialistas esperaban encontrar en un Van Gogh.

En 1991, sus propietarios llevaron la obra al Van Gogh Museum para que fuera estudiada. Con la información disponible entonces, el museo no la consideró auténtica.

Años después, la pintura volvió a ser investigada.

Esta vez, el análisis fue mucho más amplio.

Durante aproximadamente dos años, los especialistas estudiaron documentos, materiales, técnica y procedencia.

Y empezaron a aparecer pistas.

DE UN PAISAJE A UN MISTERIO


Van Gogh pinta Sunset at Montmajour cerca de Arles.


Christian Nicolai Mustad compra la obra. Más tarde, su autenticidad es puesta en duda.


El Van Gogh Museum estudia la pintura y no la considera auténtica.


Una nueva investigación reúne las evidencias y la obra es atribuida a Van Gogh.

Las 5 pistas que demostraron que era un Van Gogh

Ninguna prueba resolvía el misterio por sí sola. Lo importante fue que, al analizarlas juntas, todas empezaban a contar la misma historia.

01. Una carta escrita por Vincent

El 5 de julio de 1888, Van Gogh le escribió a su hermano Theo sobre un paisaje que había pintado el día anterior.

Describió pequeños robles, campos de trigo, una ruina sobre una colina y la luz del sol poniente.

La descripción coincidía notablemente con Sunset at Montmajour.

02. Los pigmentos

Los investigadores analizaron los materiales utilizados en la pintura.

Los pigmentos coincidían con los que Van Gogh utilizaba durante su período en Arles en 1888.

Por sí solo, eso no demostraba que la obra fuera suya. Pero era otra pieza que encajaba.

03. El lienzo

Esta fue una de las pistas más llamativas.

Los investigadores analizaron el tejido del lienzo y lo compararon con el de otras pinturas de Van Gogh.

El patrón coincidía con el de The Rocks, una obra realizada también en 1888.

El análisis del entramado mostró una relación muy estrecha con el lienzo de The Rocks, otra obra de Van Gogh pintada en la misma época.

DOS CUADROS. EL MISMO ROLLO DE LIENZO.

The Rocks · 1888

04. La forma de pintar

También estudiaron las pinceladas, las capas de pintura y la manera en que estaba construida la obra.

Las características técnicas eran compatibles con la forma de trabajar de Van Gogh durante su período en Arles.

Pero había algo más interesante: el propio Vincent había escrito que no estaba del todo satisfecho con el resultado.

En la misma carta a Theo en la que describió el paisaje, reconoció que el estudio había quedado por debajo de lo que esperaba conseguir.

Esto ayuda a entender por qué la pintura podía presentar algunos elementos menos convincentes que otras obras suyas.

05. Un número en el reverso

Detrás del cuadro había otra pista.

En el reverso aparecía el número 180, una marca que los investigadores pudieron relacionar con el inventario de la colección de la familia Van Gogh.

Ese número ayudó a reconstruir la procedencia de la obra y a confirmar que había formado parte del legado de Vincent.

La pista también conectaba el cuadro con Jo van Gogh-Bonger, viuda de Theo, quien administró el legado de Vincent y fue fundamental para conservar y difundir su obra después de su muerte.

El misterio se resolvió 125 años después

En septiembre de 2013, después de reunir todas esas evidencias, el Van Gogh Museum anunció que Sunset at Montmajour era una obra auténtica de Vincent van Gogh.

Habían pasado 125 años desde que Van Gogh la pintó. En el medio, el cuadro había sido cuestionado, guardado durante décadas y rechazado en una primera evaluación.

Lo interesante es que no hubo una única prueba que resolviera el misterio. La respuesta apareció cuando la carta, los pigmentos, el lienzo, la técnica y la procedencia empezaron a contar la misma historia.

A veces, para descubrir quién pintó un cuadro, hay que mirar mucho más allá de lo que aparece en la superficie.

Un poco de mundo, en síntesis.

Fuentes para seguir leyendo

Van Gogh Museum, investigación sobre Sunset at Montmajour
El museo anunció la atribución de la obra en septiembre de 2013 tras una investigación intensiva y la considera uno de los descubrimientos más importantes de su historia.
Van Gogh Museum, Annual Report 2013

Vincent van Gogh, carta a Theo, 5 de julio de 1888
La fuente primaria clave. Van Gogh describe el paisaje que había pintado el día anterior y la edición académica identifica ese estudio como Sunset at Montmajour.
Leer la carta 636 en Van Gogh Letters

Van Tilborgh, Meedendorp y Van Maanen, The Burlington Magazine, 2013
Es el estudio académico específico sobre la atribución: “Sunset at Montmajour: a newly discovered painting by Vincent van Gogh”, publicado en octubre de 2013, pp. 696-705.
Ver la referencia en The Burlington Magazine

Cornell University, análisis del lienzo
Explica la evidencia técnica del canvas weave: mediante radiografías y mapas del entramado determinaron que Sunset at Montmajour y The Rocks pertenecían al mismo rollo de lienzo.
Leer la investigación sobre el lienzo

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